Práctica interactiva de examen oficial de Lengua Castellana y Literatura II (2024 · Convocatoria Ordinaria) en Comunidad de Madrid. Responde a las cuestiones originales con registro seguro de respuestas.
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•Después de leer atentamente el examen, responda de la siguiente forma: elija un texto entre A o B y responda a las preguntas 1, 2 y 3 del texto elegido; responda una pregunta de 1,5 puntos a elegir entre las preguntas A.4 o B.4; responda dos preguntas de 1 punto a elegir indistintamente entre las siguientes preguntas: A.5, B.5, A.7, B.7; responda una pregunta de 1,5 puntos a elegir entre las preguntas A.6 o B.6.
•La duración del examen es de 90 minutos. La pregunta 1ª se calificará con un máximo de dos puntos y medio; las preguntas 2ª, 5ª y 7ª se calificarán con un máximo de 1 punto; y las preguntas 3ª, 4ª y 6ª se calificarán con un máximo de 1,5 puntos.
•La prueba se califica sobre 10. En cada pregunta, figura entre paréntesis la puntuación máxima asignada.
7 respuestas requeridas de 14 ejercicios
Opción de examen: Texto A: 3 de 3Opción de examen: Texto B: 3 de 3Pregunta 4: 1 de 2Preguntas de 1 punto: 2 de 4Pregunta 6: 1 de 2
Ejercicio A.1 de 142.5 puntos
Opción de examen: Texto A
Elija el Texto A y responda A.1, A.2 y A.3.
0 respondidas en este bloque · exige 3
Material del bloque
El silencio, habría confesado Pedro a Judas Iscariote, era lo único que añoraba de su antiguo oficio de pescador: «El silencio de los peces cuando mueren. El silencio durante el día. El silencio al atardecer. El silencio en el curso de la pesca nocturna. El silencio del alba, cuando la barca regresa a la orilla y la noche se disipa poco a poco en el cielo junto con el frescor, los astros y el miedo». La experiencia nos dice, sin embargo, que esos sugerentes silencios están lejos de ser absolutos: constituyen, más bien, una invitación a escuchar con atención. Si caminamos por el campo, por ejemplo, podremos percibir, como Horacio hizo hace mucho tiempo, que «el silencio, incluso a mediodía, hasta en el momento del torpor más grande, el verano, “zumba” en las riberas inmóviles de los ríos». El acallamiento total del interior de nuestros cuerpos es igualmente inalcanzable. En una conocida anécdota, el compositor John Cage cuenta que se introdujo en una cámara anecoica con la esperanza de escuchar ese silencio, pero pronto escuchó dos sonidos, uno agudo y otro grave. El ingeniero encargado de la cámara le explicó que el agudo era el ruido de su sistema nervioso, y el grave, el de su sangre circulando. «En realidad», concluyó Cage, «por mucho que intentemos hacer un silencio, no podemos».
El silencio, no obstante, es una de las experiencias humanas más intensas. Ana María Ochoa plantea, desde la perspectiva de los estudios sonoros, que representa un rango de emociones que van desde la quietud hasta el miedo a lo desconocido. Quienes han analizado su función musical también reconocen la diversidad de significados que puede cumplir tanto para el auditor como en la estructura de una obra. En La música y lo inefable Vladimir Jankélévitch señala que «se puede distinguir un silencio antecedente y uno consecuente; son, uno respecto del otro, como alfa y omega. El silencio-antes y el silencio-después no son más “simétricos” entre ellos que el comienzo y el fin o el nacimiento y la muerte». Asimismo, muchos compositores han intentado expresar sus contemplaciones silenciosas a través de los sonidos. Un ejemplo muy significativo son las piezas para piano de Frederic Mompou, inspiradas en san Juan de la Cruz y su «música callada». (Marcela Labraña, Ensayos sobre el silencio. Gestos, mapas y colores, 2017)
Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes: a) enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,5 puntos); c) indique qué tipo de texto es (0,5 puntos).